El primer impacto no siempre es un despido
Esto no necesariamente provoca despidos inmediatos. Primero reduce la contratación de asistentes, analistas, operadores y perfiles iniciales. También permite que una persona, apoyada por varios agentes, asuma actividades que antes requerían un equipo.
El cambio puede manifestarse de distintas maneras:
- Una vacante que ya no se abre.
- Un ascenso que deja de ser necesario.
- Un servicio externo que se internaliza con IA.
- Un equipo que mantiene su tamaño, aunque aumente el trabajo.
- Una empresa que pierde competitividad frente a otra mejor automatizada.
Por eso, limitar la discusión a "la IA no puede reemplazar completamente a una persona" es un error. No necesita hacerlo para transformar el mercado laboral. Basta con automatizar una parte suficiente del flujo de trabajo para reducir la demanda de determinados perfiles.